Favores harás, y te arrepentirás.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Mal largo, muerte al cabo.
En cada refrán tienes una verdad.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Mucho tocado y poco lixo.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Nada creas, sino lo que veas.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Baila Antón según le hacen el son.
Cuando el gavilán vuela alto, es porque busca gallinas.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Boca que no habla, Dios no la oye.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Alcanza, quien no cansa.
A la madrastra, el nombre le basta.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
La puerca tira del tapón
En larga jornada, la leve carga es pesada.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
La muerte todo lo ataja.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Quien mucho da mucho recibe.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
El hambre mató a pocos; la hartura a muchos.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Donde hay amor, hay dolor.
Alabanza propia es vituperio.