O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Lento pero seguro.
A la noche putas y a la mañana comadres.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Al buen pagador no le duelen prendas.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
El que quiera ser líder debe ser puente.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
La mentira busca el rincón.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
La mano perezosa, pobre es.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
El que guarda siempre encuentra.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Hacer callar es saber mandar.
Así se mete, como piojo en costura.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Escatimar y dar a putas.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
A casa de tu tía, entrada por salida.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.