La primera impresión es la que cuenta.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
El que tiene sed, busca agua.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
Roma, acuerdos y locos doma.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
La mujer y la vaca, con día para casa.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Santo Tomé, ver y creer.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
El que mucho corre, pronto para.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
El cebo oculta el anzuelo.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
El que tenga tienda, que la atienda.
El que mucho habla, mucho yerra.
Burla pesada, en veras acaba.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Aire gallego, escoba del cielo.
La necesidad agudiza el ingenio.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
A cada día su pesar y su esperanza.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.