El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Una deuda, veinte engendra.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Los hombres son mejores que su teología
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
El interés tiene patas.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Alcanza, quien no cansa.
La leña torcida da fuego recto.
Las prendas de ropa son alas.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Palabras de santo, uñas de gato.
Buenas razones cautivan los corazones.
Fía mucho, más no a muchos.
A bien obrar, bien pagar.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
No todo el que trae levita es persona principal
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
La mujer golosa o puta o ladrona.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.