Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Lengua malvada corta más que espada.
La ley de Dios no come trampa.
El aburrimiento es el mejor enfermero
El que algo debe, no reposa como quiere.
El que no cojea, renquea.
Barájamela más despacio.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Esquílalas pero no las desuelles
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Al revés me los calcé y cojo me quedé.
El saber no ocupa lugar.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Quien calladamente arde, más se quema.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Cazador con levita, quita, quita.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Carnero, comer de caballero.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
La confianza da asco
Primero son los presentes que los ausentes.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
El que calla, otorga.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.