De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
A lo hecho, pecho.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Habiendo don, tiene que haber din.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Consejo tardío, consejo baldío.
A persona lisonjera no le des oreja.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Beber, hasta la hez.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Día de agua, taberna o fragua.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Juego y bebida, casa perdida.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Atente al santo y no le reces.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Hacer el primo.
El papel que se rompa él.
Ojo por ojo y diente por diente.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
La fantasía es la loca de la casa
Bestia alegre, echada pace.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Boda y cofradía, no es para cada día.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Ligera de cascos.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
La letra, con sangre entra.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Lo que va viene.
A palabras necias, bofetones.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
A buena confesión, mala penitencia.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
A hija casada, los yernos a la puerta.