Quien ama a Beltrán ama a su can.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
No hay cosa más barata que la que se compra.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Santo Tomás, una y no más.
A este son, comen los del ron, ron.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
El vino casi es pan.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
El que rompe viejo, paga nuevo.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
La manda del bueno no es de perder.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
El primer deber del amor es escuchar.
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
Más logran las lágrimas que las palabras.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Idos y muertos, olvidados presto.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Lo que se hace de noche sale de día.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Estamos tan ocupados llevando a cabo lo urgente que no nos queda lugar para lo importante.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
Se heredan dinero y deudas
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Lo barato, sale caro.
El hombre pone y la mujer dispone.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Un día menos, una arruga más.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.