Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
De cuero ajeno, correas largas.
Bebe y ata la bota.
Ocurre en las mejores familias.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
De petaca ajena, la mano se llena.
Lo tragado es lo seguro.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
Piedra que rueda no hace montón.
Obra a destajo, no vale un ajo.
No todo es miel sobre hojuelas.
Hacerle a uno la pascua.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Hazte responsable de tus actos.
Más fea que un carro por debajo.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
El oro entra por todas las puertas, excepto las del cielo.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Mal hace quien nada hace.
Campo florido, campo perdido.
No coma cuento coma carne.
Flaco hombre, mucho come.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
No hay nada más caro que lo regalado.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Según es el dinero, es el meneo.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
De sabios es cambiar de parecer.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
La pisada del amo, el mejor abono.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Para aprender, lo principal es querer.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Mujer llorona, es puta o ladrón.