Una alegría esparce cien pesares.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Mal duerme quien penas tiene.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Boticario sin botica, nada significa.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Hijos casados, trabajo doble.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
El hable es plata, el silencio es oro.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
El que no mira, suspira.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
El comedido sale jodido.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Con todos corro y con ninguno me paro.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Un suspiro es poco alivio.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
La col hervida dos veces mata.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Con el amor está el temor
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
La admiración alaba, el amor es mudo
El que a hierro mata , a hierro muere.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Una mentira puede matar mil verdades.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.