El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
La felicidad da la vista a un ciego
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Bodas largas, barajas nuevas.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
El precio se olvida, la calidad permanece.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Nadie se hace rico dando.
El amor muere de mal ausencia.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Quien pisa con suavidad va lejos.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
A lo hecho, pecho.
De pequeños principios resultan grandes fines.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Un pie calzado y otro descalzo
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Amistad de juerga no dura nada.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
A la fortuna, por los cuernos.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Pensando en pajarito preña'o
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.