La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Del odio al amor hay solo un paso.
El río, por donde suena se vadea.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
El enamorado es el camarada del alma.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
La fantasía es la droga de la mente
Lo que dejes para después, para después se queda.
Para alcanzar, porfiar.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
El trabajo no mata a nadie.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
A cada pez le llega su vez.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
El estreñido muere de cursos.
El que la sigue la consigue.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Guagua que llora mama.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
En la amistad, quien más da, menos recibe
No da quien tiene, sino quien quiere.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Mas vale dar que recibir.