Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Amar y saber, todo no puede ser.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
El amor es tan fuerte como la muerte.
A largos días, largos trabajos.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Cuentas claras, amistades largas.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
La familia pequeña, vive mejor.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
El amor y la fe, en las obras se ve.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
La muerte todas las medidas vierte.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
La muerte es imprevisible.
Mal largo, muerte al cabo.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Alegría y tristeza muerte acarrean.