Entra, bebe, paga y vete.
Amor con hambre, no dura.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Perfecto solo Dios.
A dos palabras tres porradas.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Haz lo que haces.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
La obra alaba el maestro.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
La mentira busca el rincón.
Chilla más que un camionao é pollos.
A la de tres va la vencida.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
El agua corriente no mata a la gente, el agua sin correr mata a la mujer.
El uso hace al maestro.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Si vives de fiado, vives señalado.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Ignorante y burro, todo es uno.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
De buena semilla, buena cosecha.
El que se brinda se sobra.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Cada cual ha de llevar su carga.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Buena es la costumbre en el bien.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Fácil es empezar y difícil continuar.