Oficio ajeno, dinero cuesta.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
A la mujer y al mulo, en el culo.
Aquí, lo único que importa es el cash.
A mucho vino, poco tino.
La fe no tiene miedo.
La esperanza es la última en morir.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
La verdad es como el aceite siempre sale a flote.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Como es el pago, así es el trabajo.
El amor no se mendiga, se merece.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
El interés tiene pies y yo también.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Bollo de monja, costal de trigo.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Todo salto tiene riesgo.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
La tercera es la vencida"
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Confesión obligada, no vale nada.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
El amor no se oxida
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Como es el padre, así es el hijo.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
El viejo y el horno por la boca se enciende.
De casa del abad, comer y llevar.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Cual andamos, tal medramos.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.