El triunfo de los crueles es breve
Nacer de pie.
Jornada emprendida, medio concluida.
Buen amigo es el dinero.
Dios perdona a quien su culpa llora.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
Hacer el agosto.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
En el mundo como en el mar, no se ahoga quien sabe nadar.
Los amores se van, los dolores se quedan.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Dios castiga, pero no ha palo.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
La honestidad es un vestido de oro
Estrenar casas y domar potros, otros.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Quien nada pide, nada recibe.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Paso a paso se hace camino al andar.
Obra común obra de ningún.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
De dolor, nadie murió.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Donde hay duda hay libertad.
La fortuna es madrina de los necios.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Si lo sabe Dios, que lo sepa todo el mundo.
Hay amores que matan.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
La ambición mató al ratón.
Más verga que el Trica programando.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
No hay dicha, sino diligencia.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Depende de cómo caigan las cartas