Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
La felicidad es como un león insaciable
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Nadie debe vivir pobre por morir rico.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Principio quieren las cosas.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Viendo al payaso, soltando la risa.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Quien baila, de boda en boda se anda.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
Lo que se ve, se aprende.
Cada uno muere de su vicio.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Escucha tu corazón... que sabe.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
El más fuerte teme a la muerte.
Nadie muere motón.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Amigo viejo y casa nueva
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Esto es pan para tu matate.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.