Espada y mujer, ni darlas a ver.
Primero comer, que ser cristiano.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Más enredado que un kilo de estopa.
En el refugio del otro vive cada uno
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Llenar el tarro.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
No hay viejo sin dolor.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Vino y pan andar te harán.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Serio como perro en bote.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Mojarse el potito.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Bondad con hermosura, poco dura.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Burla pesada, en veras acaba.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Mucho saber, menos ignorar es.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Cual el tiempo, tal el tiento.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Estoy hasta las manos.
Conócete a ti mismo.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
El amor primero es el único verdadero.