La burla, para quien le gusta.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Jugar y pasear solo por recrear.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Oir a todos, creer a pocos.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Mientras hay alma, hay esperanza.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Cada cual es hijo de sus obras.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
De lo perdido, lo que aparezca.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
El pez muere por su propia boca.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
La letra, con sangre entra.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Al loco y al fraile, aire.
Quien sabe, sabe.
Roer siempre el mismo hueso
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
La verdad sale en boca de los niños.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
El ocio es el padre de todos los vicios.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
El que bien vive, harto letrado es.