Me importa un bledo.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Como te cuidas, duras.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
El mundo está vuelto al revés
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Boca de verdades, cien enemistades.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
El que ama el peligro, en él perece.
Quien la inmortalidad logró, hace tiempos que se murió.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Leche y vino, veneno fino.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Mano lavada, salud bien guardada.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
La verdad es de un solo color
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Genio y figura hasta la sepultura.
Quien tiene arte va por todas partes.
Estas son de mi rodada.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Lo escrito, escrito esta.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Más obrar que hablar.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
La larga visita la alegría quita.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Bella por natura, hasta la sepultura.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
A fullero viejo, flores nuevas.
La esperanza mantiene.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Más vale burro vivo que sabio muerto.