Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Hay que sufrir para merecer.
La gota que derramó el vaso de agua.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
De desgraciados está el mundo lleno.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Obras vea yo; palabras, no.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Andar el tiempo y vernos hemos.
El que apurado vive, apurado muere.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Buena cara dice buen alma.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Araña de día, carta o alegría.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Llevar agua al mar.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.