A jugar y perder, pagar y callar.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Lentejas, comida de viejas.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
El tiempo no pasa en balde.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Entre salud y dinero, salud primero.
El amor vence todo.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Agua y sol, tiempo de requesón.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Música y flores, galas de amores.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
El amor todo lo iguala.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
A Dios, nada se le oculta.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Cada quien, con su cada cual.
Lo que hace Dios es lo mejor.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Sirva de algo mientras se muere.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
La suerte está echada.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
La suerte no es para quien la busca.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Hay que dar el todo por el todo.
La muerte regalos no prende.
Intimidades, solo en las mocedades.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.