Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
No basta parecerlo, hay que serlo.
De cuentos suele irse a chismes.
Del ahogado, el sombrero.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Los bienes son para remediar los males.
La mujer rogada y la olla reposada.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Tal padre, tal hijo.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Quien da el consejo, da el tostón.
el fracaso es la madre del éxito.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Mejor es resignarse que lamentarse.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Ya me cansé de descansar.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
A candil muerto, todo es prieto.
La soga se rompe por lo más fino.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
A gran pecado, gran misericordia.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.