Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Hecha la ley, hecha la trampa.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
A secreto agravio, secreta venganza.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Dar al olvido.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Dar el consejo y el vencejo.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Justo peca en arca abierta.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Antes verdugo que ahorcado.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Venía como muela del juicio, picado y hasta atrás.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Bien o mal, junta caudal.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
O faja o caja.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.