A buey viejo, no se le saca paso.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
Amor viejo, pena pero no muere.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Junta de pájaros, agua segura.
Del viejo el consejo.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Niños y viejos, todos son parejos.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Jugar a dos barajas.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Dama tocada, dama jugada.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Estrenar casas y domar potros, otros.
La edad primero que la belleza.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
A la virtud, menester hace espaldas.
A burra vieja, albarda nueva.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
O la bebes o la derramas.
Hija que casas, casa que abrasa.
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
Madurar viche.
Copas son triunfos.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
A la vejez aladares de pez.
La virtud es de poco sueño.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Casa labrada y viña heredada.
Sin un duro, no ha futuro.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Ávila, santos y cantos.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.