Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
Viejos los cerros y reverdecen
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Hombre anciano, juicio sano.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
A brutos da el juego.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Una deuda, veinte engendra.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Barbas mayores quitan menores.
La uva no es uva, hasta que está madura.
La mayor ventura, menos dura.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Vida bien concertada, vida holgada.
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
Juego de manos, rompedero de ano.
El verano es la madre de los pobres
El buen vino en vaso chico.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Hacer el primo.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.