Ninguno se embriaga del vino de casa.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
El buen vino resucita al peregrino.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
La morena, de azul llena.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Volver a inventar la rueda.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
Quien acomete vence.
El buen vino, venta trae consigo.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
Bien urde quien bien trama.
De la vista nace el amor.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Del mal vino, buena borrachera.
Buen comedor, buen dormidor.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
A quien presta nada le resta.
Al hombre de rejo, vino recio.
El ceremonial es el humo de la amistad
Sementera temprana, de cien una vana.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
[inicio del curso].
Mear sin peer, rara vez.
El amor es de hermano y no de señor.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.