Dame para elegir y me darás para sufrir.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Parecer uña y carne.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
En caso de duda, la más tetuda.
Antes di que digan.
Honra sin provecho la digo pecho.
La alegría es el remedio universal de todo mal
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Madre quiero ser, e hijos tener.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Cada pez en su agua.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Los buenos vuelan, los malos quedan.
El comedido sale jodido.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
No es bueno quien cree malos a los demas.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
De diestro a diestro, el más presto.
No se puede servir a dos señores.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Bien juega quien mira.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Como es el padre, así es el hijo.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Ocio, ni para descansar.
La alegría es el mayor bien de la vida.
La muerte es puerta de la vida.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Para bien hablar, antes bien pensar.