La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
No hay cosa que no tenga su contra.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Parece barril sin fondo.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Pedo con sueño no tiene dueño.
A cada cañada le llega su añada.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
El que no anda, no tropieza.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
El Rey reina, más no gobierna.
Bailar con la más fea.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Al desdén con el desdén.
La edad primero que la belleza.
Atente al santo y no le reces.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Lo tragado es lo seguro.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Nada puede dar quien nada tiene.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
Mal se conforma con el viejo la moza.