Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Lo que hoy es, mañana no es.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Sirva de algo mientras se muere.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Tiempo pasado siempre es deseado.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Hasta ajustar, regatear.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Suegra, ni de barro es buena.
El que primero llega, ése la calza.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
A gana de comer, no hay mal pan.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Lo que has de odiar o querer, debes antes conocer.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Al buen jugador la pelota le viene.
El hablar bien, poco cuesta.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Fue sin querer...queriendo.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
Pan casero, de ese quiero.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.