Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
No hay secreto si tres lo saben.
El papel puede con todo.
Nadie busca ruido con su dinero.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
El hablar mismo idioma.
Pastelero a tus pasteles.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Por San Martín siembra el ruin.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Nadie da sino lo que tiene.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Jugar la última carta.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Obremos a no ver, dineros a perder.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Mujer pecosa, mujer candela.
A gran prisa, gran vagar.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
Del mal, el menos.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Mucho preito hace mendigo.
No donde naces, sino donde paces.
Picha española no mea sola.