Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Pa' todo hay fetiche.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
El trabajo por la mañana vale oro.
Buena crianza no pierde punto.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Bien está cada piedra en su agujero.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
La ciática no se cura, con cualquier barata untura.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Madre solo hay una, y padres muchos...
Un buen día nunca se olvida.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Mejor solo que mal acompañao.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
A barba muerta, poca vergüenza.
Quien tiene arte va por todas partes.
La soledad no trae felicidad.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Las palabras no cuestan plata.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
La traición place, más no el traidor que la hace.
El que no habla, no yerre.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Dios da, nunca vende.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
La risa va por barrios.