Putas y frailes andan a pares.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Llenarle la cuenca a alguien.
Feo, pero con suerte.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Papel, testigo fiel.
A batallas de amor, campo de plumas.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Esta lloviendo sobremojado
Hombre hablador, poco cumplidor.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Casa de Dios, casa de tos.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Irse con la soga entre los cachos.
Buen amigo es el dinero.
Lo que no conviene no viene.
De chica candela, grande hoguera.
Quien la haga que la pague.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Dos es compañía, tres multitud.
Cada día, su pesar y su alegría.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
El toro y el melón, como salen, son.
Plata en mano, culo en tierra.
El relajo es dulce después del trabajo.
Dos no riñen si uno no quiere.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Hacer ruido, para sacar partido.
No hay nada peor que un año sin siembra.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Quien mocos envía, babas espera.
A padre avaro, hijo pródigo.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Enero desaloja las camas
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Amor con casada, vida arriesgada.
No tocar pito.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.