Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Madre dispuesta, hija vaga.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Besugo de enero vale un carnero.
A quien mucho tiene, más le viene.
Para morirse, siempre hay tiempo.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Con pedantes, ni un instante.
Entre más apuro menos prisa.
Frío en el invierno y calor en el verano, eso es lo sano.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
En casa del herrero, asador de madero.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Cada uno dice quién es.
El empezar es el comienzo del acabar.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Limosnero y con garrote.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
Pocas palabra y muchos hechos.
A gran arroyo, pasar postrero.
No sufras por calenturas ajenas.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
No cantes victoria antes de tiempo.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Al gorrino y al melón, calor.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Trabajo en domingo no da fruto.
Casa de mantener, castillo de defender.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
De Navidad a Navidad, solo un año va.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.