El día más claro llueve.
De esta capa nadie se escapa.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Hijo descalostrado, medio criado.
Regla y compás, cuanto más, más.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Ojo al parche.
Hormigas con ala tierra mojada.
Enójate pero no pegues.
Buenas cuentas, conservan amistades.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
La boda de los pobres, toda es voces.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Jugar bien sus cartas.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Calma piojo que el peine llega.
Jamón empezado, pronto mediado.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
No hay plazo que llegue, ni deuda que no se pague.
Llenar el tarro.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
A quien espera, su bien llega.
De padres bocois hijos cubetas.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
De dientes pa'fuera.
Tiran más tetas que carretas.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
De casta le viene al galgo.
A lo que no puede ser paciencia.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
A barba muerta, obligación cubierta.
Hechos son amores y no buenas razones.
Te paso la pala diego
Come y bebe, que la vida es breve.
El que algo quiere, algo le cuesta.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Bonito era el diablo cuando niño.