En Marzo saca la cabeza el lagarto.
No saber una jota.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Este se mete como Juan por su casa.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Quien te adula, te traiciona.
Juego de manos, rompedero de ano.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Cada mozo lancee su toro.
En Octubre, el hogar de leña cubre.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Cabeza grande, talento chico.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
En Marzo saca la cabeza el lagarto, en Abril acaba de salir y en Mayo corre como un caballo.
Octubre, las mejores frutas pudre.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Año bisiesto, año siniestro.
Abril, deja las viñas dormir.
Domingo sucio, semana puerca.
Poda en enero y cava en Febrero, y conseguirás un racimo entero.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
A buey viejo, cencerro nuevo.
En Abril, aguas mil.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Agrada, quien manda.
Mayo frío, año de mucho frío.
Juan Segura vivió mucho años
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Por Septiembre, quien tenga trigo que siembre.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
En verano, no hay cocinero malo.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Quien no se arriesga no conquista