En Abril poda el ruín; el bueno en Marzo o Febrero.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
La Cruz, la viña reluz.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
A ojo de buen cubero.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Buen comienzo, agüero de buen término.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Ave por ave, el carnero si volare.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
A otra cosa mariposa.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
El tiempo es el mejor consejero
Calva buena, luna llena.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Del joven voy, del viejo vengo.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Buena ventura solo con otra dura.
Hombre osado, bien afortunado.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Hoy arreboles, mañana soles.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
El sol de enero, poco duradero.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Suerte, y al toro.
Si malo es enero, peor es febrero.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Almendro de enero, no llega al cesto.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.