Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Más envejecen las penas que las canas.
Hacer el primo.
Quien madruga ojeras tiene.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Para un madrugador, uno que no duerma.
El corazón engaña a los viejos.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Aseada aunque sea jorobada.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
El que va para viejo va para pendejo.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Buey viejo, surco nuevo.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Amigos pobres, amigos olvidados
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
La familia pequeña, vive mejor.
Reyes y mujeres no agradecen.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Lentejas, comida de viejas.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Si quieres vivir sano, hazte viejo temprano.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Intimidades, solo en las mocedades.
Llagas viejas, tarde sanan.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Del viejo el consejo.