Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Jodido pero contento.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Cada mozo lancee su toro.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
De los escarmentados nacen los avisados.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
No hay viejo sin dolor.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
De casas y de potros que lo hagan otros.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Los enamorados, no ven a los lados.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Pagan justos por pecadores.
Años de higos, años de amigos.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Soltero maduro, maricón seguro.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Ramos mojados, ésos mejorados.