De hijos y de bienes, la casa llenes.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
El niño engorda para vivir, y el viejo para morir.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Con chatos, poco o ningún trato.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
A padre avaro, hijo pródigo.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
A más años, más desengaños.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Alcanza, quien no cansa.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Fía mucho, más no a muchos.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Ocio, ni para descansar.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
O todos moros o todos cristianos.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
La esperanza es el pan de los pobres.
La arruga es viejera, la cana embustera.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Con putas y bretones pocas razones.