De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Agua corriente, agua inocente.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Quien más bebe, más sed tiene.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
A chico caudal, mala ganancia.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Cada quien, con su cada cual.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Quien quiera saber, que compre un viejo.