A la ocasión la pintan calva.
Nadie da nada a cambio de nada.
Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Leche y vino, veneno fino.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Reniego de plática que acaban en daca.
Un muerto abre los ojos al vivo.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Como chancho en misa.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Hay ayudas que son lavativas.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Hay ropa tendida.
Te están dando Atol con el dedo.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
El amor destierra la vergüenza.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
El amor no se oxida
Llueve sobre mojado.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
El que jura miente.
La ocasión asirla por el guedejón.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Comida sin siesta, campana sin badajo.