Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
El que come y canta algún sentido le falta.
Ocurre en las mejores familias.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Al roble no le dobles.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.