Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
A bien se llega quien bien se aconseja.
El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
El temor modifica tu conducta.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Del que jura, teme la impostura.
De buena semilla, buena cosecha.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
La belleza está en los ojos de quien mira.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
Cría cuervos y tendrás más.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Al hombre de rejo, vino recio.