El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Cabeza grande, poco seso y mucho aire.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
El inferior pecha lo que el superior pega.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
A buen juez, mejor pastor.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
La mala fe, no pare hembra.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Una palabra deja caer una casa.
Ganar, poco vale sin guardar.
El que guarda siempre encuentra.
A la fortuna, por los cuernos.
Cada día se aprende algo nuevo.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Buena, por ventura; mala, por natura.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
De todas maneras, aguaderas.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Cuando el gavilán vuela alto, es porque busca gallinas.
Joya es la fama para bien guardarla.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
El hombre propone y Dios dispone.