Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Más mueren de hartos que de faltos.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Inclinar la balanza.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Errando errando, se va acercando.
El mal llama al mal.
La verdad a medias es mentira verdadera.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
A veces perdiendo se gana.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Cinco: por el culo te la hinco.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Nadie se meta donde no le llaman.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Mulas y putas siempre piensan unas.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
La abundancia da arrogancia.
El cornudo es el último que lo sabe.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Dar de comer al diablo.
El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.