El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
No hay boda sin doña Toda.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
A barba muerta, poca vergüenza.
Amores reñidos, los más queridos.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
El que no agradece, no merece.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
En la boda, quien menos come es la novia.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Jugarse hasta la camisa.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Amor de lejos contentos los cuatro.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Depende de cómo caigan las cartas
Ni miento ni me arrepiento.
La muerte y el amor, enamorados son.
Una espina en el ojo.
El mejor cazador, miente más que caza.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Dar al olvido.
La peor pobreza es tener deudas.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.