Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
El buen libro de las penas es alivio.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Como es la madre, así es la hija.
Cuando masques, no chasques.
Un loco hace ciento.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Si no estuvieras en mi fuego, no verías lo que cuezo.
Si quieres tener un hijo pillo, mételo a monaguillo.
Picha española no mea sola.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
A ave de paso, cañazo.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
A cautela, cautela y media.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Cartas cantan.
El vino, de la verdad es amigo.
La casa se arruina por la cocina.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Aire gallego, escoba del cielo.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.