Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
La distancia hace a las montañas más azules.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Males comunicados, son aliviados.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
Vive y deja vivir.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
No hay nadie que se contente, con el olor solamente.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Pensando en pajarito preña'o
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Para vos me peo y para otro me afeito.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
El buen vino sin ramo se vende.
Ayúdate que Dios te ayudará.
A quien labora, Dios lo mejora.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Lo que va viene.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
De mi maíz ni un grano.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
La vida es un deber a cumplir
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Cada uno tiene su alguacil.