El que no muere en la guerra se resbala en la bañera.
A caracoles picantes, vino abundante.
No con quien naces, sino con quien paces.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Al mejor caballo se le van las patas.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
La hogaza no embaraza.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Hebra larga, costurera corta.
Todo lo mudable es poco estimable.
En la variación consiste el gusto.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Un juego de cartas se juega con dinero
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
El tonto ni de Dios goza.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
Ese no pega ni un timbre.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Buscarle cinco pies al gato.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Agua del cielo no quita riego.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Lo bello es difícil.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Casa nueva, no habites en ella.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Con leña prometida no se calienta la casa.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Ojo al parche.
La cuenta de la cena, no es la que nos llena.
La letra, con sangre entra.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Una vida inútil es una muerte prematura.
Del joven voy, del viejo vengo.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.