Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Cambiar de opinión es de sabios.
Más se perdió en la guerra.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Sin segundo, no hay primero.
Ignora al ignorante.
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Para mi cualquier petate es colchon.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Nadie da sino lo que tiene.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
Fiado has, tu pagarás.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Dar carne al lobo.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Hombre intranquilo vale por diez.
El más abusado se ahoga en el vado.
La esperanza es lo último que se pierde.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Para alcanzar, porfiar.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
El amor puro es mejor con algo de puro amor.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Cuidado, que el diablo es puerco.
La muerte hace reflexionar.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
La zorra no se anda a grillos.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.